Toda representación es ficción y exige un sistema para su realización. En el caso del paisaje pictórico, se trata de un género que nace en la Holanda burguesa del siglo XVII, lo que se conoce como el siglo de oro de la pintura neerlandesa. Existe cierto consenso, desde la geografía, en calificar al tratamiento del paisaje como heredero de una tradición ya presente en las obras de pintores como Poussin, Claudio de Lorena, Friedrich, Turner, Constable, etc.
En cualquier caso, el paisaje no es la naturaleza o el escenario que se observa. Su existencia se manifiesta a través de la mirada y el pensamiento como resultado de una operación de computaciones, mostrando / exponiendo / desvelando / reflejando /evidenciando la posición del hombre en el mundo.
En la medida en que la geografía atiende al mundo físico o natural, el espacio geográfico se visualiza. No sólo como proceso óptico sino que, además, implica el tratamiento de la experiencia en el mundo mediante la imaginación.